Con la ISO 9001:2015, ¿le decimos adiós al manual de la calidad?

La ISO 9001:2015 y el manual de la calidad, ¿sí o no?

Como ya comentamos en nuestra entrada anterior Ya hace un mes, uno de los cambios que traen las nuevas versiones de las normas ISO 9001 e ISO 14001, es la eliminación de la mención a los documentos y registros, y su sustitución por la mención a la información documentada.

Como ya dijimos, esto en realidad no va a suponer grandes diferencias en nuestro sistema de gestión. Sin embargo, relacionado con la documentación, la ISO 9001:2015 sí que trae un cambio a considerar: desaparece la obligación de establecer y mantener un manual de la calidad.

Esta obligación aparecía en el punto 4.2.2 de la norma ISO 9001:2008 de la siguiente forma:

La organización debe establecer y mantener un manual de la calidad que incluya:
  1. el alcance del sistema de gestión de la calidad, incluyendo los detalles y la justificación de cualquier exclusión
  2. los procedimientos documentados establecidos para el sistema de gestión de la calidad, o referencia a los mismos, y
  3. una descripción de la interacción entre los procesos del sistema de gestión de la calidad

En el caso de los sistemas de gestión ambiental, los requisitos para la información documentada de la ISO 14001:2015 son casi idénticos a los de la ISO 9001:2015. La única diferencia está en que la ISO 9001:2015 incluye el requisito de que la información documentada conservada como evidencia de la conformidad debe protegerse contra modificaciones no intencionadas, y la ISO 14001:2015 no incluye este requisito.

Aunque ahora ya no tengamos mención al manual de calidad, lo que sí que requiere la nueva versión del estándar para los sistemas de gestión de la calidad es lo siguiente:

  • Documentar el alcance del sistema de gestión de la calidad (apartado 4.3)
  • Establecer un sistema de gestión de la calidad (apartado 4.4)
  • Establecer y determinar los procesos necesarios para el sistema de gestión de la calidad, así como sus interacciones (apartado 4.4)

Como vemos, esta información es muy similar al contenido mínimo del antiguo manual de la calidad, por lo que nos puede asaltar la duda sobre si eliminamos el manual, con lo que tenemos un documento menos a controlar, distribuir y, lo que es más importante, un documento menos a mantener actualizado, o bien conservamos el manual y lo usamos como guía de navegación para la traducción de los requisitos de la norma a la forma de cumplir de nuestra empresa.

Nuestra recomendación sería la de realizar una nueva versión del manual, en el que, siguiendo la nueva estructura de las normas, se hiciera mención al resto de información documentada que da soporte nuestro sistema de gestión.

Y en vuestra empresa, ¿ya tenéis pensado que vais a hacer con el manual de la calidad? ¿lo vais a eliminar? ¿vais a mantenerlo con la estructura que tiene en la actualidad? ¿vais a cambiarlo a la nueva estructura de la norma?

Podéis dejar vuestro comentario a continuación.

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